La verdad la manejamos a nuestro antojo, a veces para bien y otras veces para mal, queremos controlar la verdad y no podemos. Un mentiroso, no solo miente por necesidad, sino para ocultar lo que no quiere aceptar, el mentiroso, se piensa que tapándola un rato la gente se olvida, y no le da más bola a esa verdad, se piensa que las cosas pueden cambiar si son como él quiere. Pero la verdad está, siempre está, queramos o no siempre está presente y por más que no la veamos va a llegar un momento que va a ser imposible ocultarla, y va a salir a la luz, tarde o temprano. Quien vive en una mentira, se encierra en su burbuja, no quiere ver la realidad, y la realidad existe. Entonces por más que queramos la verdad siempre se manifiesta, la verdad siempre se destapa y nos demuestra que ni un mentiroso puede borrarla.










