Le quiero porque sé que se perderá conmigo.
Le quiero porque cose disfraces a mis días malos y los convierte en buenos.
Le quiero porque sé que no se enfadará si no me entiende.
Le quiero porque no me hace sufrir porque sí.
Le quiero porque no puede evitar tomarme de la mano al caminar a mi lado.
Le quiero porque no me compra con regalos, pero tiene mil detalles conmigo.
Le quiero porque me recuerda que está loco por mí.
Le quiero porque me come a besos por la mañana.

Pero sobre todo le quiero porque no tiene que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.